Uno de los aspectos geotécnicos esenciales en el diseño de las pilas de lixiviación está relacionado con la resistencia al corte en la interfaz del sistema de geomembrana subyacente, que aísla la solución de lixiviación y el mineral del terreno natural. El diseño convencional de un sistema de revestimiento considera una doble contención formada por una geomembrana (GM) sobre una capa de suelo compactado (SL). Sobre la GM se colocan el material de cobertura (OL) y los sistemas de tuberías de recolección de solución. El OL suele ser un suelo granular que protege la GM y permite el drenaje de la solución. La resistencia al corte en la interfaz entre GM y SL generalmente se estima mediante un ensayo de corte directo a gran escala (LSDS), que típicamente proporciona los parámetros de resistencia máxima (pico) y post-pico (o residual). Los análisis de estabilidad de taludes se realizan de manera conservadora, considerando la menor resistencia al corte en la interfaz, correspondiente a la resistencia residual. Usualmente, los resultados de los ensayos LSDS muestran que las interfaces GM-SL tienen las resistencias post-pico y residuales más bajas. Sin embargo, esta suposición podría ser lo contrario, ya que la altura mínima de aspereza recomendada para la geomembrana texturizada es de 0,4 mm, según GRI-GM 17 (GRI, 2021a). El método de equilibrio límite (LEM) se utiliza comúnmente para evaluar la estabilidad de una pila de lixiviación. En este método, la interfaz se modela como un elemento continuo (similar a una capa delgada de suelo). El criterio de análisis más difundido y aceptado en la práctica generalmente asume que la resistencia al corte movilizada alcanza o supera la resistencia máxima de los materiales; por lo tanto, las resistencias post-pico suelen considerarse en los análisis de estabilidad. Sin embargo, este criterio puede ser muy conservador al estimar el factor de seguridad (FS). Este artículo propone fórmulas empíricas para estimar las resistencias al corte máxima y post-pico de la interfaz GM-SL, en función de la altura de aspereza de la GM y la clasificación del SL (USSC). Asimismo, se proponen fórmulas empíricas para la interfaz OL-GM basadas en el contenido de grava del OL. Además, esta investigación sugiere utilizar la resistencia máxima para las zonas planas y la resistencia post-pico para las zonas escalonadas en el análisis estático de estabilidad de taludes en pilas de lixiviación.

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